domingo, 12 de mayo de 2013

¡Aquí estoy! (opinión)



Hacer que los pasos retumben con el andar, que se pueda sentir la presencia y gritar desde los pies un firme y fuerte ¡aquí estoy! que vaya subiendo por las piernas, atravesando el derrier que luce estilizado desde la incomodísima posición en la que se encuentran los pies, y que hace que el mentón se alce con soberbia. Todo eso provoca un paso firme, hasta llegar a una ceja arqueada y retadora. Una mujer que se empodera sobre tacones. 


Escucha mis pasos que ¡aquí estoy! 



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